Al ser un objeto y como tal  puede ir recogiendo polvo, suciedad o  incluso grasa  si tenemos el ventilador instalado  en la cocina o cerca de ella, recomendamos una limpieza periódica del mismo.

Antes de limpiar, debemos asegurarnos que el ventilador está apagado, siendo recomendable  cortar la corriente que llega al ventilador, y  dejar el mando en un lugar seguro para que no haya posibilidad de  poder accionarlo durante la limpieza.

Como sabemos que es un objeto un poco difícil de limpiar, recomendamos el uso de una funda de almohada  que ya no utilicemos (también puede ser otro tipo de funda de tela). Con ella, introducimos las aspas dentro y limpiamos como si fuera un trapo. Además si mojamos la funda con agua o algún líquido no abrasivo conseguiremos un mejor resultado.

También es importante limpiar el cuerpo del ventilador, como esta parte es donde esta el motor y toda la tecnología de nuestros ventiladores de techo, tendremos que ir con más cuidado y no utilizar líquidos directamente al cuerpo, siendo la mejor opción usar  un trapo seco o un poco húmedo para conseguir el resultado adecuado.